El beneficio amplía sus cupos a 80 mil y eleva hasta 6.000 UF el valor de viviendas elegibles, con un pie que podría reducirse al 10%.
El Gobierno puso en marcha este miércoles en Cerrillos la ampliación del subsidio al dividendo y la garantía estatal FOGAES. La medida busca facilitar la compra de la primera vivienda y reactivar la construcción. Además, eleva a 80 mil los subsidios disponibles y amplía hasta 6.000 UF el valor máximo de las viviendas elegibles.
La iniciativa se implementa mediante la Ley N.° 21.748 y extiende beneficios que ya estaban vigentes. Su foco está en familias que enfrentan dificultades para reunir el pie o cumplir las exigencias bancarias. Al mismo tiempo, el Ejecutivo espera estimular la venta de viviendas disponibles y el desarrollo de nuevos proyectos inmobiliarios.
Subsidio al dividendo: qué cambia para comprar vivienda
El subsidio al dividendo amplía su alcance desde 50 mil hasta 80 mil cupos. Además, el precio máximo de las viviendas nuevas elegibles aumenta desde 4.000 hasta 6.000 UF. Así, el programa incorpora propiedades que anteriormente quedaban fuera del beneficio.
El Ejecutivo estima que la combinación del subsidio y la garantía podría mejorar las condiciones del financiamiento. Según los antecedentes entregados, la tasa de interés podría ubicarse entre 3% y 4%. Asimismo, el pie podría disminuir al 10%, reduciendo una importante barrera de entrada para los compradores.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, explicó el problema desde la capacidad de pago de las familias. “No les alcanza para el pie ni les alcanza para la cuota”, afirmó durante el lanzamiento. Por ello, defendió una estrategia que facilite las compras y permita vender los proyectos inmobiliarios disponibles.
Quiroz también destacó la continuidad de una política creada durante el gobierno anterior. “Valoramos las cosas que funcionan: las prorrogamos y las ampliamos”, señaló. De este modo, el Ejecutivo presentó los cambios como una expansión de una herramienta ya utilizada para impulsar la primera vivienda.
Los antecedentes proporcionados difieren sobre la fecha exacta de término del beneficio. Una fuente informa vigencia hasta el 31 de mayo de 2028. Otra señala el 31 de marzo de 2028. Por tanto, ese plazo específico requiere confirmación oficial antes de una eventual postulación.
Más cupos y viviendas de hasta 6.000 UF
El Presidente José Antonio Kast encabezó la actividad y vinculó la política habitacional con empleo, inversión y crecimiento. Según planteó, una mayor actividad inmobiliaria debería traducirse en más proyectos y puestos laborales. “Que haya más grúas”, resumió al referirse a esa meta.
Además, Kast sostuvo que el objetivo es avanzar desde el arriendo hacia la propiedad de la vivienda. El mandatario identificó especialmente a los jóvenes entre quienes enfrentan mayores dificultades. Según explicó, los ingresos pueden resultar insuficientes para cumplir las condiciones exigidas por los bancos.
El subsidio al dividendo también busca destrabar el stock inmobiliario disponible. En esa lógica, las familias obtienen mejores condiciones de acceso, mientras las empresas encuentran compradores. A su vez, nuevas ventas pueden impulsar proyectos y generar mayor actividad en la construcción.
La ampliación, sin embargo, no significa que toda vivienda de hasta 6.000 UF quede automáticamente financiada. Los antecedentes describen una extensión de elegibilidad, una garantía estatal y mejores condiciones crediticias. Por eso, cada comprador deberá considerar los requisitos aplicables antes de asumir que recibirá el beneficio.
Con 80 mil cupos y un techo mayor para las viviendas elegibles, el subsidio al dividendo amplía significativamente su alcance. El cambio combina apoyo a compradores con estímulos para la construcción. Ahora, el desafío será convertir esas nuevas condiciones en acceso efectivo a la vivienda propia.








