John Ratcliffe viajó sin anuncio oficial a Moscú y habló con la inteligencia rusa sobre Ucrania, mientras surgen nuevas hipótesis sobre su misión.
John Ratcliffe, director de la CIA, viajó a Moscú para reunirse con funcionarios de inteligencia rusos, en plena guerra de Ucrania. La visita, sin anuncio oficial, se convirtió en la primera de un jefe de la agencia estadounidense desde noviembre de 2021. Donald Trump aseguró este miércoles que las conversaciones estuvieron vinculadas al conflicto ucraniano y restó dramatismo al encuentro.
El Kremlin confirmó los contactos, aunque precisó que Ratcliffe no se reunió con Vladimir Putin. Dmitri Peskov, portavoz, explicó que el mandatario recibió información inmediata sobre los resultados. Además, calificó como positivo que los servicios de seguridad mantengan canales abiertos pese al deterioro bilateral.
Director de la CIA en Moscú: qué se habló
Trump describió el encuentro como una instancia “semi rutinaria” y vinculó su objetivo con el deseo estadounidense de terminar la guerra. Además, descartó que Ratcliffe viajara para discutir asuntos relacionados con Irán o Medio Oriente. Esa precisión acotó una agenda que inicialmente había generado múltiples hipótesis.
Sin embargo, Moscú evitó entregar detalles sobre el contenido de las conversaciones. Peskov sostuvo que todavía resulta prematuro determinar si estos contactos ayudarán a superar la profunda crisis entre ambos países. Por lo tanto, el viaje abre un canal de comunicación, pero no confirma un acercamiento diplomático.
El director de la CIA llegó a bordo de un Boeing C-17 que aterrizó en Vnukovo desde Riga. El avión regresó horas después. Según los antecedentes recopilados, Washington habría informado previamente a Kyiv sobre la presencia de un alto funcionario en territorio ruso.
Además, medios estadounidenses señalaron que Washington habría solicitado a Ucrania suspender ataques con drones y misiles contra Moscú y el norte ruso. Esa petición habría cubierto desde el lunes hasta el miércoles. No obstante, los documentos proporcionados no incluyen una confirmación oficial estadounidense sobre ese punto.
La misión secreta y las hipótesis sobre Charles Zimmerman
Otra versión apunta al estadounidense Charles Zimmerman, veterano de la Marina de 58 años encarcelado en Rusia. Fue condenado en enero a cinco años de prisión por tenencia y tráfico ilegal de armas. Según medios rusos, uno de dos decretos secretos firmados por Putin podría relacionarse con un eventual indulto.
Ratcliffe ya participó anteriormente en intercambios de prisioneros entre ambos países. Por ello, la hipótesis ganó espacio en medios y canales rusos de Telegram. Sin embargo, Trump situó el foco del viaje en Ucrania, mientras el Kremlin mantuvo reserva sobre la agenda.
El viaje también coincidió con nuevas especulaciones sobre la estrategia militar rusa. The Wall Street Journal, según la información proporcionada, señaló que inteligencia estadounidense detectó señales de una posible movilización rusa. El objetivo sería prolongar la guerra y eventualmente poner a prueba la determinación de la OTAN mediante una provocación contra un miembro.
Así, el director de la CIA dejó Moscú sin anuncios formales, acuerdos públicos ni una reunión con Putin. Sin embargo, el contacto adquiere relevancia por el momento político real. Washington y Moscú mantienen diferencias profundas, pero sus servicios de inteligencia volvieron a conversar directamente mientras Ucrania sigue marcando la relación.








